La Educación Nutricional no contempla sólo la difusión de información acerca de los alimentos y sus nutrientes, sino que también proporciona las herramientas adecuadas para saber qué hacer y cómo actuar para mejorar nuestra alimentación.
Es una herramienta muy útil y necesaria en la actualidad dados los cambios sociales en los que nos vemos en estos días, ayudando a cada individuo a la consecución de objetivos individuales y sobre todo a un adecuado estado de salud.
La cineantropometría es el área de la ciencia encargada en la medición de la composición del cuerpo humano. Los cambios en los estilos de vida, la nutrición, los niveles de actividad física y la composición étnica de las poblaciones provocan cambios en las dimensiones corporales.
Es la unión entre la anatomía y el movimiento. Tomando la medida del cuerpo humano y determinando su capacidad para la función y el movimiento en una amplia serie de ámbitos, especialmente en nutrición clínica, nutrición deportiva y medicina preventiva. Sus tres pilares básicos son:
✅ El estudio de la proporcionalidad
✅ El estudio del somatotipo
✅ El estudio de la composición corporal
La antropometría consiste en una serie de mediciones técnicas sistematizadas que expresa, cuantitativamente, las dimensiones del cuerpo humano. Tiene una larga tradición de uso en las Ciencias Deportivas y una gran aplicación en distintos ámbitos científicos.
Hace uso de marcas corporales de referencia cuidadosamente definidas, del posicionamiento específico de los sujetos para estas mediciones y de instrumentos apropiados. Se mide el peso, longitudes y alturas, diámetros, perímetros y pliegues cutáneos.
La técnica cineantropométrica que sigue las bases de la metodología ISAK (The International Society for de Advancement of Kinanthropometry) es una de las mejores maneras más de estimar los parámetros de salud y rendimiento en el ámbito de las Ciencias Deportivas.
El análisis de la composición corporal constituye un pilar fundamental en la valoración e intervención del estado nutricional de individuos y poblaciones, el cual consiste en el fraccionamiento de la masa total del cuerpo en sus distintos componentes.
Dicho método permite determinar cada una de los componentes, así como su variabilidad durante las diversas etapas del crecimiento, las modificaciones debidas a estilos de vida y a diversas patologías.
La Bioimpedancia, o también llamada Impedancia Bioeléctrica, es una técnica que sirve para calcular el porcentaje de grasa corporal sobre la base de las propiedades eléctricas de los tejidos biológicos.
Se fundamenta en la oposición de las células, tejidos o líquidos corporales al paso de una corriente eléctrica generada por el propio aparato. La masa libre de grasa, como los músculos, huesos… presentan una menor resistencia (baja impedancia).
Al contrario, la masa grasa tiene una elevada impedancia, es decir, ofrece una mayor resistencia al paso de esta corriente por la carencia de fluidos.
Proporciona una estimación directa del agua corporal total y de ahí se estima de forma indirecta la masa libre de grasa y la masa grasa, a través de fórmulas ya preestablecidas.
Una persona que está delgada a veces tiene que escuchar frases del tipo: “que suerte tienes, da gracias a tu metabolismo”. Pero subir de peso cuando se tiene un metabolismo muy activo o la persona en sí es muy activa y nerviosa o existe un problema de salud, es complejo, sobre todo hay que controlar otros parámetros para que la alimentación no origine desajustes mayores.
Uno de los errores más comunes de las personas que quieren subir de peso es pensar que cuanta más grasa y alimentos calóricos consuman mucho mejor. Tal vez haya un incremento de peso, pero no necesariamente de masa muscular, sino de grasa, aumentando a su vez el riesgo cardiovascular.
Al llegar a consulta, primero hacemos una anamnesis médica, dónde veremos si existe alguna patología o intolerancia alimentaria, también veremos la evolución del peso a lo largo de los años, el ritmo de vida que llevamos y el nivel de actividad física.
Después elaboramos la historia nutricional, en la que repasamos los hábitos alimenticios y costumbres, horarios de trabajo y comidas, frecuencias y preferencias a la hora de consumir los alimentos…
Seguidamente hacemos un estudio antropométrico, en el cual medimos tanto la altura como los perímetros de cuerpo, también, hacemos un pesaje mediante una báscula de bioimpedancia para conocer la composición corporal, la cual está formada por masa grasa, masa muscular, masa ósea, masa proteica y agua.
Después de conocer mejor al paciente y teniendo en cuenta todas las pruebas realizadas, elaboramos conjuntamente una dieta completamente personalizada dependiendo de sus necesidades, y junto a ella se entregan recomendaciones, consejos nutricionales y de motivación y una gran variedad de recetas sanas y sencillas.
Debemos tener en cuenta que la velocidad de la ganancia de peso es lenta, y no es la misma en todas las personas, ya que hay una serie de factores que determinan la rapidez de esta subida, como son el género, la edad, la genética, el estado de salud e incluso el estrés y el descanso.
Por ello, las revisiones las hacemos de forma mensual en nuestro centro de nutrición en Pamplona u online, para así ver mayores resultados. No se trata de seguir una pauta nutricional y ya está, la idea es tener un control y seguimiento de la adherencia a dicha pauta que asegure una correcta evolución.
Una vez hayamos obtenido el objetivo marcado y deseado, pasaremos a revisiones de mantenimiento cada 3 o 4 meses, para así seguir manteniendo sin dificultades el peso adquirido y, especialmente, la mejora en los hábitos alimentarios.
Empezar un tratamiento nutricional implica un compromiso personal, en el cual solemos asociar una dieta con pasar hambre, y eso es erróneo.
Una dieta efectiva y sana es un cambio definitivo de los hábitos alimenticios, ya que comer bien es la condición indispensable para bajar de peso y mantenerlo.
Aunque existen recomendaciones generales de salud para la población, la personalización de la dieta es primordial para tener en cuenta las necesidades, gustos y hábitos de cada persona, sólo así podrá mantenerse en el tiempo.
Nuestro principal objetivo es educar y enseñar a llevar una alimentación variada y saludable de forma equilibrada, sin dietas milagro ni promesas insanas que únicamente van a perjudicar tu salud.
Al llegar a consulta, primero hacemos una anamnesis médica, dónde veremos si existe alguna patología o intolerancia alimentaria, también veremos la evolución del peso a lo largo de los años, el ritmo de vida que llevamos y el nivel de actividad física que realizamos.
Después elaboramos la historia nutricional, en la que repasamos los hábitos alimenticios y costumbres, horarios de trabajo y comidas, frecuencias y preferencias a la hora de consumir los alimentos…
Seguidamente hacemos un estudio antropométrico, en el cual medimos tanto la altura como los perímetros de cuerpo, también, hacemos un pesaje mediante una báscula de bioimpedancia para conocer la composición corporal, la cual está formada por masa grasa, masa muscular, masa ósea, masa proteica y agua.
Después de conocer mejor al paciente y teniendo en cuenta todas las pruebas realizadas, elaboramos conjuntamente una dieta completamente personalizada dependiendo de sus necesidades, y junto a ella se entregan recomendaciones, consejos nutricionales y de motivación y una gran variedad de recetas sanas y sencillas.
Las revisiones las hacemos una vez a la semana en nuestro centro de nutrición en Pamplona u online hasta que hayamos alcanzado nuestro objetivo, es fundamental plantearnos un objetivo realista, no inalcanzable. Una vez alcanzado, pasaremos a revisiones de mantenimiento cada 2 o 3 meses, para así seguir manteniendo sin dificultades el peso adquirido y, especialmente, la mejora en los hábitos alimentarios.
Cuando una dieta no educa, obliga a tomar productos y a sustituir comidas por alimentos alejados de una comida equilibrada o batidos comerciales, lo único que se consigue es que al terminar dicha dieta volvamos a los malos hábitos de antes, porque no nos han enseñado las claves para no volver a coger peso, es decir, no nos han enseñado a comer. El mantenimiento del peso significa haber aprendido a llevar una alimentación saludable, variada y equilibrada donde no hay alimentos prohibidos, tan sólo frecuencias y cantidades adecuadas.
La práctica de actividad física es fundamental para mantenerse en forma y no recuperar el peso perdido, ya que nos ayuda a conservar la masa magra y es clave para reducir el impacto en el gasto metabólico basal, como así también, para regular hormonas que afectan el metabolismo y las señales de hambre y saciedad.
Mantenerse no significa tener un peso inamovible. Lo normal en todas las personas es que el peso fluctúe de 1 a 2 kilos en función de factores hormonales y sociales. Lo que tenemos que evitar es que los gramos vayan al alza de forma progresiva y sin pausa.
El mantenimiento llega cuando hemos alcanzado el objetivo final del tratamiento.
Estos seguimientos van dirigidos también a aquellas personas que no tienen ningún problema de salud y su peso es adecuado, sin embargo quieren saber si sus hábitos son los adecuados para evitar coger peso en un futuro y mantener así una buena alimentación.
Una dieta adecuada, tanto en cantidad como en calidad, es imprescindible para optimizar el rendimiento deportivo. La dieta de un deportista debe adaptarse al deporte que éste practique, ya que cada deporte requiere unas necesidades nutricionales específicas.
No todos los deportes llevan asociado el mismo tipo de alimentación. Se deben hacer diferencias según una serie de características como tipo de deporte, si es aeróbico o no, características del deportista, etc. La alimentación del deportista no sólo debe nutrir las células del organismo para que éste se desarrolle y se mantenga, sino que, además, debe cubrir el gasto derivado del esfuerzo extra.
Una alimentación inadecuada produce un peor rendimiento físico y puede llevar a multitud de carencias en vitaminas y minerales. Además, el sistema inmune se verá comprometido, por lo que el deportista pueda ser más susceptible a caer enfermo o a recuperar mucho peor después de entrenar o competir, incluso, con un mayor riesgo de lesionarse.
El asesoramiento por parte de un Dietista-Nutricionista deportivo hace que el deportista lleve una buena pauta nutricional conforme a sus necesidades particulares, adaptando tanto la alimentación como la suplementación al objetivo final, teniendo en cuenta la tolerancia y gustos de cada persona. De forma que el deportista mantenga un nivel nutricional adecuado y obtenga los mejores resultados en cada prueba.
No podemos olvidarnos de la hidratación, durante el transcurso de cualquier tipo de deporte, es importante ingerir la cantidad de líquido suficiente para mantener el balance hidroelectrolítico y el volumen plasmático adecuados para evitar la deshidratación. De hecho, tendríamos que estar bien hidratados durante todo el día (antes del ejercicio, durante el ejercicio y después).
La deshidratación progresiva durante el ejercicio puede provocar una disminución del rendimiento físico, aumentar el riesgo de lesiones y puede poner en juego la salud e incluso la vida de un deportista.
Una correcta pauta nutricional y de hidratación consigue minimizar los riesgos y mejorar el rendimiento tanto a la hora de entrenar como a la de competir.
Una alimentación sana y equilibrada es fundamental durante todas las etapas de la vida, pero, sobre todo, durante la época de crecimiento.
Una buena alimentación del niño durante los primeros años de vida puede repercutir positivamente en su estado de salud, así como en su habilidad para aprender, comunicarse con los demás, pensar y racionalizar, socializarse, adaptarse a nuevos ambientes y personas y, sobre todo, en su rendimiento escolar.
El aprendizaje de unos buenos hábitos alimentarios determinará su comportamiento alimentario en la edad adulta. Prevenir que adquieran unos malos hábitos y mantener una buena alimentación es el mejor remedio para disminuir la incidencia de enfermedades como la hipertensión, diabetes u obesidad en el futuro.
Su alimentación debe basarse en los hábitos saludables de la familia, no debe variar lo que come el niño de lo que comen sus padres, sin embargo, debemos tener en cuenta sus señales de hambre y de saciedad. Nadie mejor que el niño sabe cuánta cantidad de alimento necesita.
Los objetivos principales en esta etapa son:
✅ Asegurar su crecimiento y desarrollo.
✅ Prevenir enfermedades que puedan aparecer en la edad adulta.
✅ Promover unos hábitos alimentarios saludables.
No podemos olvidarnos que la actividad física debe formar parte de sus hábitos. Fomentar que el niño realice actividad física será tan importante como cuidar su alimentación. Pueden ser actividades físicas sencillas y del día a día como subir escaleras o ir andando al colegio, extraescolares donde realicen un deporte o actividades al aire libre en familia.
Durante la gestación y la lactancia es vital llevar una alimentación saludable y unas correctas pautas de estilo de vida para el buen desarrollo del bebé, teniendo en cuenta que aparecen nuevas necesidades nutricionales.
Una inadecuada alimentación y/o una excesiva ganancia de peso durante el embarazo:
✅ Aumenta el riesgo de sufrir una cesárea
✅ Aumenta el riesgo de sufrir preeclampsia
✅ Aumenta el riesgo de sufrir diabetes gestacional
Durante el embarazo, una mujer sufre numerosos cambios hormonales que, junto a unas necesidades nutricionales diferentes, hacen que la alimentación tenga una gran importancia durante esta etapa de la vida.
Cada fase del embarazo requiere unas necesidades nutricionales concretas tanto de energía como de micronutrientes, esta etapa es un gran momento para hacer especial énfasis en la alimentación.
Hay mujeres que sienten la necesidad de controlar mucho más lo que comen para no ganar muchos kilos. La realidad es que no, no hay que comer de menos, pero tampoco hay que comer de más.
Una mujer embarazada tiene que comer la cantidad que su cuerpo le pida, sin restricciones que le hagan pasar hambre y sin forzarse para que el bebé esté «bien alimentado».
También tiene una gran relevancia el control del peso a lo largo del embarazo, donde un incremento el peso correcto debe estar entre 10 y 12 kg. Ganar demasiado peso puede ser peligroso para la madre y el bebé, como también puede ser muy perjudicial una baja ganancia de peso.
Un Dietista-Nutricionista te ayudará a llevar un buen control del embarazo. Una dieta personalizada ayuda a mejorar las molestias del embarazo y a poder controlar mucho mejor tanto la alimentación como el peso.
No hay duda de que durante los primeros seis meses de vida, el mejor alimento que podemos ofrecer a nuestro bebé es la leche materna.
A pesar de que en esta etapa la leche materna es el único alimento que toma el bebé, cubre todas las necesidades de energía y nutrientes para su buen crecimiento y desarrollo. La lactancia materna debe ser exclusiva y a demanda. La leche materna tiene multitud de beneficios:
✅ Alimento inocuo y asequible
✅ Fácil de conseguir
✅ Contiene componentes inmunológicos
✅ Fácil digestibilidad
✅ Reduce el riesgo de muerte súbita
✅ Ayuda a reducir la hemorragia postparto
✅ Favorece la involución del útero de la madre
✅ Ayuda a la madre a recuperar más rápido su peso
✅ Reduce el riesgo de cáncer de mama y de ovario
✅ Crea un gran vínculo afectivo entre madre e hijo
Por supuesto, la manera de alimentar al bebé es una decisión personal de cada madre y debe ser, por lo tanto, respetada por los demás, nadie debe recriminarte el no amamantar. Eso sí, es una decisión que debe ser tomada después de haber recibido toda la información existente de manos de un profesional sanitario y especializado.
Cada persona es diferente y no todos tenemos las mismas necesidades. Con una buena alimentación, podemos conseguir una gran mejora en nuestra calidad de vida.
Una alimentación variada y equilibrada mejora la salud y favorece los procesos de recuperación cuando se padece alguna enfermedad. Sin embargo, cada una de las patologías necesita una dieta específica, como ocurre en el caso de las personas con diabetes, con problemas cardiovasculares, con hipertensión, cáncer, obesidad y otras muchas.
El aumento en la prevalencia de estas enfermedades en nuestra población constituye una importante y creciente preocupación, y lo que es aún más importante, saber que mediante una adecuada intervención nutricional podemos reducir en cerca de un 30% la mortalidad por cáncer, en un 20% la mortalidad por enfermedades cardiovasculares y casi en un 100% las anemias.
Si necesitas atención personalizada para solucionar alguna patología no dudes en ponerte en contacto con nosotros, te ayudaremos a encontrar una solución mediante una dieta personalizada y un buen cambio de hábitos.
Algunas de las más comunes son:
✅ Hipertensión
✅ Hipercolesterolemia
✅ Niveles alterados de glucosa
✅ Diabetes
✅ Problemas digestivos
✅ Problemas intestinales
✅ Alergias e intolerancias alimentarias
✅ Otros
