Salud femenina

Vaginismo, ¿Te suena?

El vaginismo, es una afección que sufren un elevado porcentaje de mujeres en todo el mundo. 

Se trata de una contracción involuntaria de los músculos de la vagina que dificulta o impide la penetración vaginal.

No solo influye en el momento del acto sexual, sino que también a la hora de ponerse un tampón o introducir cualquier cosa en la vagina.

Esta afección puede ser dolorosa y tener un impacto negativo en la vida sexual de una mujer, así como en su salud mental y emocional.

Causas:

  • Ansiedad.
  • Preocupación de que tu vagina se pequeña.
  • Haber pasado por una episiotomía o desgarro.
  • Miedo al dolor o al trauma sexual previo.
  • Falta de educación sexual  adecuada.
  • Tensión muscular crónica en la zona pélvica.
  • Falta de confianza en uno mismo.
  • Violencia sexual.

Síntomas del vaginismo:

El síntoma principal es la dificultad o la imposibilidad de la penetración vaginal debido a la contracción involuntaria de los músculos de la vagina.

Los síntomas  pueden variar desde una leve incomodidad hasta un dolor intenso. 

Además, algunas mujeres pueden experimentar ansiedad y estrés antes y durante el acto sexual.

Tratamiento del vaginismo:

El tratamiento del vaginismo puede ser complejo y variar según la causa subyacente de la afección. La terapia sexual, la terapia cognitivo-conductual y la terapia física son algunas de las opciones de tratamiento que se pueden considerar. Entrando nosotros, los fisioterapeutas en esta última.

La terapia sexual  se centra en reducir la ansiedad y el miedo relacionado con el acto sexual y en ayudar a la mujer a sentirse más cómoda y segura durante el acto sexual. La terapia cognitivo-conductual implica identificar y cambiar los pensamientos y comportamientos negativos asociados con la afección.

Por último, la terapia física (la fisioterapia), se centra en aliviar la tensión muscular crónica en la zona pélvica a través del uso de ejercicios y técnicas de relajación.  Este tratamiento consiste en masaje tanto externamente realizando masoterapia en toda la musculatura de la pelvis, técnicas miofasciales, radiofrecuencia (MEDESTEC) y técnicas intracavitarias (introduciendo los dedos de la fisioterapeuta en la vagina de la paciente), para así poder relajar toda la musculatura interna.

En algunos casos, se pueden recetar medicamentos para tratar el vaginismo, como relajantes musculares o anestésicos tópicos. Sin embargo, estos medicamentos deben usarse con precaución y solo bajo la supervisión de un médico.

Conclusión:

El vaginismo es una afección que puede tener un impacto significativo en la vida sexual y emocional de una mujer.

Si experimenta dolor o dificultad durante la penetración vaginal, es importante buscar la ayuda de un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y recibir el tratamiento adecuado.

De esta manera podrán superar el vaginismo y disfrutar de una vida sexual satisfactoria.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *